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Cómo construir una estrategia saludable para viajes a corto plazo

Mike Easton

Este recurso ofrece una guía para que las iglesias evalúen y rediseñen sus viajes misioneros a corto plazo y se aseguren de que sean beneficiosos para todas las partes involucradas: las culturas receptoras, la iglesia que envía, los colaboradores en el campo y los participantes. El documento resalta la importancia de desarrollar una visión clara, elegir a los colaboradores adecuados y comunicar y categorizar eficazmente los viajes para evitar errores comunes, como la insensibilidad cultural. Al implementar prácticas de capacitación y retroalimentación bien pensadas, las iglesias pueden maximizar el impacto de estos viajes, fomentando conexiones significativas y promoviendo el compromiso a largo plazo con las misiones globales.



Los viajes a corto plazo han sido objeto de críticas en los últimos años, y en cierto modo, por una buena razón. Con la publicación de libros como Cuando ayudar hace daño, de Steven Corbett y Brian Fikkert, la iglesia ha comenzado a despertar a la realidad de que algunos viajes pueden ser ineficaces o incluso perjudiciales. Algunos de los posibles escollos de los viajes a corto plazo incluyen:


  • Iglesias que gastan enormes sumas de dinero en viajes a corto plazo, montos que podrían financiar fácilmente a los obreros y ministerios que van a ayudar.

  • Miembros del equipo a corto plazo que cometen errores culturales que retrasan el trabajo de los misioneros a largo plazo.

  • Participantes del viaje que toman decisiones paternalistas que fallan en afirmar la dignidad de las personas a las que intentan ayudar, todo en un esfuerzo por hacer que su viaje se sienta significativo y efectivo.

  • Iglesias que realizan viajes a corto plazo solo para “cumplir con el requisito” del compromiso con las misiones.


Estos son problemas serios que deben ser considerados y pueden ser buenas razones para que una iglesia reevalúe su visión de los viajes a corto plazo. Algunas iglesias incluso podrían decidir eliminarlos por completo debido a todos los problemas que han causado. Sin embargo, creemos que hay formas de redefinir y rediseñar los viajes a corto plazo para utilizar estos esfuerzos misionales de la iglesia de manera saludable.


Al reformular la implementación, el seguimiento y la capacitación para nuestros viajes a corto plazo, podemos rescatar una estructura existente que ocupa un lugar especial en el corazón de muchos miembros de la iglesia. A continuación, se presentan algunos ejemplos de viajes a corto plazo que funcionan bien y que este recurso promoverá:


  1. Bendición para el colaborador: Los viajes pueden ser una bendición increíble para el misionero en el campo o para el colaborador local cuando el viaje se diseña teniendo en cuenta, ante todo, la necesidad del campo.

  2. Bendición para el ministerio: Cuando un misionero o colaborador local ve los viajes a corto plazo como una parte vital de su estrategia, puede usarlos para aumentar su impacto en el campo.

  3. Bendición para la iglesia que envía: Cuando el misionero o el colaborador nacional tiene una visión de que los viajes a corto plazo impacten a la iglesia que envía y a los participantes del viaje, el impacto recíproco en la iglesia puede ser significativo a nivel eterno.


En este recurso, veremos formas de “redimir” el modelo de viajes a corto plazo para que puedan ser una bendición para todas las partes involucradas.


Para aplicar el contenido compartido en el resto de este recurso, considera descargar e imprimir la “Hoja de trabajo para desarrollar una estrategia saludable para los viajes a corto plazo” (en inglés).


Desarrolla la visión de tus viajes


Comienza definiendo una visión para tus viajes a corto plazo. Muchas iglesias los hacen solo porque es lo que las iglesias hacen. Asegúrate de que tu liderazgo esté realmente alineado con la visión de los viajes a corto plazo. Considera algunas preguntas como:


  1. ¿Estás haciendo viajes solo para ofrecerlos y satisfacer una necesidad de tus miembros? ¿O los haces con un propósito estratégico significativo?

  2. ¿Cuáles son esos propósitos estratégicos? (Impacto en el campo, cuidado del misionero, movilización, etc.)

  3. ¿Les has preguntado a tus colaboradores en el campo si los viajes a corto plazo les son útiles? ¿Les has preguntado qué pueden hacer en esos viajes que sería útil para el ministerio?

  4. ¿Tienes a los colaboradores correctos en el campo para enviar a la gente? ¿Qué valores quieres que ellos representen? ¿En qué estrategias deseas que participen para que tú te puedas unir?

  5. ¿Deseas que tus colaboradores de viajes a corto plazo sean aquellos con los que quieres asociarte a largo plazo? (Es decir, enviar múltiples viajes a corto plazo, destacarlos ante la iglesia, enviar personal a mediano o largo plazo, etc.)

  6. ¿Deseas ofrecer diferentes tipos de viajes para los diversos niveles de madurez y habilidades de tus miembros?

  7. ¿Qué esperas ver en tus miembros cuando regresen del viaje?


Los viajes a corto plazo consumen recursos financieros significativos de la iglesia y de los donantes. También consumen el tiempo del coordinador del viaje, del participante y del colaborador en el campo. Dado que el daño potencial que se puede causar puede superar el beneficio que traen, debes asegurarte de que la visión sea clara.


Construye las alianzas adecuadas


El aliado en el campo es muy importante para un viaje a corto plazo saludable. La ubicación puede alinearse perfectamente con tu visión estratégica, pero si el aliado en el campo no es alguien con quien te alineas para enviar a tu gente de la manera correcta, el viaje a corto plazo carecerá del impacto que deseas. El proceso de evaluación de los socios es un segundo paso importante. Considera lo siguiente:


  1. Idealmente, el viaje a corto plazo no debería ser tu primer viaje a ese lugar. No hay mucho que se pueda aprender sobre un colaborador a través de una videollamada, un sitio web o incluso una reunión en tu iglesia. Antes de enviar a un grupo significativo de tu iglesia, pide a un líder de confianza que viaje para evaluar al colaborador. Mira el recurso “Cómo hacer un viaje de visión” (en inglés).

  2. Desarrolla una lista de preguntas para ese viaje de visión. Más allá de las preguntas en “Cómo hacer un viaje de visión”, también puedes consultar el recurso de Upstream, “Preguntas para evaluar a los colaboradores en el campo” (en inglés). Desarrolla estas preguntas basándote en los valores que deseas que el líder del viaje represente y lo que quieres que tu gente haga en el viaje.

  3. Si quieres que tus viajes a corto plazo se conecten con oportunidades a largo plazo, deberás evaluar si ese colaborador es uno con el que tu iglesia desea aliarse a largo plazo antes de comprometerse con un viaje a corto plazo.


Si no puedes evaluar a un colaborador lo suficiente, es posible que debas reconsiderar el envío de tu equipo a corto plazo a ese lugar.


Reevalúa cómo comunicas tus viajes a corto plazo


A medida que anuncias los viajes a corto plazo a los miembros de tu iglesia, es posible que debas reconsiderar cómo te comunicas.


Un buen punto de partida es el nombre que le das a tus viajes. La mayoría de las veces, se les llama simplemente “viajes misioneros”.


Aquí una nota cultural: lamentablemente, algunas culturas como la estadounidense son conocidas por tener a veces un punto de vista paternalista hacia otras culturas. Los participantes de viajes a corto plazo de Estados Unidos tienen la tendencia a asumir lo que creen que la gente de otras culturas necesita en lugar de hacer preguntas. Esto ha sido un grave error en las misiones modernas. A veces ha llevado a la deshumanización de las personas que los estadounidenses pretendían servir. También ha hecho que muchos lugares se vuelvan dependientes de la ayuda continua de los misioneros en lugar de empoderar a los líderes locales.


Además, un hilo común en la movilización de la Generación Z es que pueden ser más adversos a la palabra “misiones” debido a su estrecha alineación con el colonialismo. Si bien puede que necesiten tener una discusión aclaratoria sobre lo que significan “misiones” y “misionero”, la publicidad de los viajes a corto plazo puede no ser el lugar para empezar.


Aunque llamar “misionero” a un viaje no es el único factor que contribuye a esto, considera eliminar la palabra “misión” del título de tus viajes para seguir trabajando en contra de esta mentalidad paternalista. La siguiente sección ofrece ejemplos de frases alternativas.


Categoriza tus viajes


Una forma en que hemos observado que las iglesias tienen éxito comunicando bien sus viajes y administrando los recursos es creando categorías de viajes. Dividirlos en categorías ayuda con:


  1. La administración de los recursos: tener a las personas adecuadas, en los viajes correctos, a los lugares correctos, a las distancias correctas, por el tiempo adecuado y por el costo correcto.

  2. La clarificación de las expectativas de un participante del viaje a corto plazo: ayudar a tener la postura correcta en el viaje.


Algunas categorías que hemos observado que las iglesias utilizan incluyen, entre otras:


  1. Viajes de exposición


El objetivo de estos viajes es la exposición de tus miembros a lo que está sucediendo en el campo. El objetivo del viaje se define menos en lo que el individuo hace por el campo misionero, sino en lo que el campo misionero hace por el individuo. A menudo, estos viajes son más cortos, a una ubicación más cercana, en una zona horaria similar y se encuentran en el extremo inferior de los gastos. Estos viajes también son buenos para que vayan familias.


  1. Viajes de cuidado misionero


Estos son viajes centrados principalmente en el cuidado del misionero. A menudo son un equipo pequeño que incluye a un líder de la iglesia y a alguien con quien el misionero es cercano en la iglesia. Si el misionero es una pareja o una familia, considera traer a varias personas conectadas con el misionero. El objetivo de estos viajes es mostrar amor al misionero o al colaborador.


Estos participantes del viaje necesitan venir con amor y cuidado en sus mentes más que con misión y estrategia. Si bien el misionero puede querer que participes en algún ministerio o que hables de estrategia, esto debe ser dirigido por ellos en lugar de ser un requisito.


  1. Viajes especializados


Un viaje especializado es aquel en el que el misionero o el socio local ha expresado una necesidad particular. Esta no es una necesidad determinada por la iglesia que envía, sino una que es expresada desde el campo. Para satisfacer esa necesidad, envías a miembros de confianza de tu iglesia con un don o conjunto de habilidades específicas.


Un error que a menudo se comete con los viajes especializados es enviar a miembros que no han sido entrenados para relacionarse con otras culturas y que no tienen las habilidades para satisfacer la necesidad. Por eso es tan importante distinguir entre viajes de exposición y viajes especializados. Los viajes de exposición son el mejor tipo de viaje para el participante primerizo, ya que tendrán un bajo impacto (tanto positivo como negativo) en el ministerio. Los viajes en los que se satisface una necesidad específica requieren participantes entrenados y capacitados.


Un ejemplo de esto de la iglesia donde serví como pastor de misiones fue mi amigo Marlin Rice. Nuestro pastor de enseñanza había estado en Zambia varias veces, había recopilado algunas de las necesidades expresadas por la gente y determinó con ellos que se necesitaba capacitación agrícola para la salud sostenible de los miembros de la iglesia.


Durante los siguientes veinte años, Marlin hizo múltiples viajes al año a este lugar para enseñar principios agrícolas básicos. Estas prácticas ayudaron a la iglesia a tener una fuente de alimento sostenible. En la región donde Marlin trabajó, esta capacitación se multiplicó orgánicamente. La clave fue que se les preguntó a los creyentes locales qué necesitaban y esa necesidad se satisfizo de manera cuidadosa y con una fuerte creencia en los pueblos locales como portadores de la imagen del Señor, con su propia creatividad, intelecto y habilidad.


  1. Viajes de evangelismo


Hay algunas consideraciones importantes para tener en cuenta al realizar viajes con un enfoque evangelístico:


  1. Traductores: Si vas a un lugar donde los locales hablan otro idioma, ¿cómo te sientes con que tu gente trabaje comunicándose a través de traductores? ¿Sería mejor tener capacitación con personas locales que hablen el idioma de los participantes de nuestro viaje? ¿Sería mejor ir a un lugar donde haya personas que hablen el mismo idioma que los participantes de tu viaje?

  2. Diferencia cultural: ¿Las diferencias culturales entre tu gente y la cultura local son demasiado grandes para que los participantes de tu viaje a corto plazo las superen? Hay algunos lugares donde se necesita un estudio exhaustivo de la cultura y la religión de la gente para comunicar el evangelio de manera efectiva. Si la diferencia es demasiado grande, ¿deberías considerar otras ubicaciones para viajes evangelísticos? ¿O deberías considerar un grupo más selecto y entrenado de personas para que vayan en estos viajes?


Capacitación efectiva para viajes a corto plazo


Aquí hay algunos elementos importantes de la capacitación efectiva para viajes a corto plazo:


Elige a las personas adecuadas para ir por el tiempo adecuado.


Puedes llevar a casi cualquier persona de tu iglesia en un viaje de exposición de una semana. Si tu viaje es mucho más largo, necesitarás dedicar tiempo y esfuerzo para determinar quién debe ir y quién no. La química relacional es increíblemente importante cuando pasan mucho tiempo juntos en situaciones de alto estrés.


La capacitación debe incluir la interacción entre los miembros del equipo.


Se ha demostrado que una mala dinámica de equipo es una de las principales razones por las que las personas tienen una mala experiencia a corto plazo. Cultivar un sentido de amor y confianza en casa es importante para prepararse para enfrentar los inevitables desafíos relacionales que surgirán durante el viaje. La cercanía en situaciones en el extranjero aumenta el estrés, y el estrés aumenta los errores relacionales. Tomar medidas para construir confianza antes del viaje dará sus frutos una vez que lleguen al campo.


Incluye capacitación transcultural.


Convertirse en un experto en el ministerio transcultural lleva años, pero aquí hay un ejercicio que he encontrado particularmente útil para nuestro curso intensivo con equipos a corto plazo. Comparte la siguiente tabla con ellos junto con las explicaciones de cada uno de los sistemas de valores culturales occidentales y orientales:



Occidental

Oriental

Orientado al tiempo

Orientado al evento

Comunicación directa

Comunicación indirecta

Individualismo

Colectivismo

Enfocado en la tarea

Enfocado en la persona

El prestigio se gana

El prestigio viene con la edad/estatus

Disposición a ser vulnerable

Ocultamiento de la vulnerabilidad


Mientras compartes la tabla, pídeles que den ejemplos de cada uno de los valores occidentales en acción. Pídeles que también den ejemplos de algunos de los valores orientales. Pídeles que piensen en los aspectos positivos del sistema de valores oriental y los negativos del sistema de valores occidental. Pídeles que den ejemplos de valores opuestos que podrían encontrar en el campo. Ten una conversación sobre cómo abordar de manera práctica estos diferentes sistemas de valores durante el viaje.


Describe las expectativas adecuadas para el viaje.


Tendrás que ajustar tus expectativas de acuerdo con el tipo de viaje que vas a hacer. Los viajes de exposición requerirán más trabajo para ajustar las expectativas de tu equipo. Comunica la importancia de tener una disposición a aprender y servir en lugar de una mentalidad impulsada por la tarea. En realidad, es mejor ayudarlos a tener la menor cantidad de expectativas posible y a llegar con una mente abierta. Anímalos a dejar de lado sus expectativas y, en su lugar, a llegar con preguntas. Por ejemplo:


  1. Cuando encuentres algo que parezca diferente o menos valioso de lo que estás acostumbrado en tu cultura, no te apresures a juzgar, sino pregunta: “¿Qué quiere Dios enseñarme sobre otras culturas?”.

  2. Cuando el anfitrión en el extranjero te pida que hagas algo que parece extraño o que no disfrutas particularmente, pregunta: “¿Realmente necesito desafiar esto yendo en contra de mi anfitrión, o puedo confiar en el colaborador de mi iglesia y buscar aprender algo siguiendo su liderazgo?”.

  3. Cuando el horario no sea tan claro como deseas o parezca que estás perdiendo el tiempo, ¿cómo puedes tener una postura de siervo y una actitud de escucha ante el Señor?


Pregúntale al anfitrión en qué quiere que el equipo se capacite antes de que lleguen.


A algunos anfitriones realmente no les importará, y otros tendrán altas expectativas. Por supuesto, necesitarás usar tu sabiduría como líder de misiones para determinar lo que tu equipo debe aprender y hacer antes de su viaje, pero tener una disposición de aprender hacia tu anfitrión es fundamental para comunicarles servicio a ellos y a las personas que van en el viaje. Puede que te pidan que uses un método evangelístico que sea teológicamente aceptable pero no tu favorito. Te animamos a usar ese método. Puede que te pidan que hagas una o dos capacitaciones antes de venir que tú crees que son innecesarias. Te animamos a hacer la capacitación. Apoya al obrero a largo plazo.


Reflexión después de un viaje a corto plazo


La meditación y la reflexión adecuados son vitales mientras transcurre cada etapa del viaje. Es importante que los equipos de viajes a corto plazo creen un espacio para esto. Comienza tu reflexión en el campo pidiendo a tu gente que lleve un diario durante su viaje. También puedes consultar el libro en inglés de Upstream Listen: How to Make the Most of Your Short-term Trip (Escucha: Cómo aprovechar al máximo tu viaje a corto plazo) para obtener una guía de reflexión de viajes a corto plazo que comienza en el campo.


Una vez que regresen, es muy valioso tener una o dos sesiones de reflexión sobre el viaje a corto plazo. La reflexión es la parte del viaje que a menudo se omite. Ayudar a los participantes a terminar su experiencia y conectarla con su vida de regreso en su país de origen es necesario para que el impacto personal de un viaje se manifieste en el individuo y en la misión de tu iglesia.


Parte de tu visión para los viajes a corto plazo debe ser tener un gran impacto en aquellos que van. Esto incluye cosas como una mayor pasión por el evangelismo y el ministerio de discipulado en tu iglesia; conciencia de los que no son de tu misma nacionalidad o de los refugiados en tu comunidad local; participación en el alcance misional local de manera intencional; y para algunos, una consideración de ir a mediano o largo plazo para servir junto al colaborador con quien sirvieron en el viaje. No pierdas esta oportunidad crítica para maximizar la experiencia del viaje a corto plazo.


Finanzas de viajes a corto plazo


Para que tu viaje a corto plazo sea no solo significativo, sino viable, te invitamos a considerar esta serie de preguntas:


  1. ¿El costo del viaje se alinea con la visión del viaje? En términos económicos, debe haber un análisis de costo-beneficio del viaje. El hecho de que haya personas dispuestas a ir y exista un colaborador en el campo que esté dispuesto a recibirlos no significa que un viaje corto tenga sentido y se tenga que realizar. Es importante considerar cómo encajan los costos, la duración del viaje y su impacto.

  2. ¿Tu gente recaudará apoyo para el viaje, lo pagará por sí misma o una combinación de ambos?

  3. ¿Establecerás parámetros sobre cómo los participantes de viajes a corto plazo pueden recaudar apoyo entre los demás miembros de la iglesia? Si es así, ¿cuáles son esos parámetros?

  4. ¿Tiene tu iglesia un presupuesto para apoyo para viajes a corto plazo? Si es así, ¿qué porcentaje cubren? Si no, ¿tendría sentido hacerlo?

  5. ¿Es más beneficioso para el equipo de administración de tu iglesia recaudar apoyo a través de la plataforma de donaciones de tu iglesia o a través de una organización?


Estas son consideraciones importantes para una buena administración de los recursos de tu iglesia y de los recursos de los donantes que tu equipo movilizará para su viaje.


Redimiendo los viajes a corto plazo


A pesar de sus deficiencias, creemos que los viajes a corto plazo aún pueden ser efectivos. Al usar prácticas más saludables, podemos redimir estos viajes y hacer de ellos una manera poderosa de cuidar a los misioneros y colaboradores, apoyar su trabajo a largo plazo y hacer crecer la identidad de enviados de los miembros de tu iglesia. ¡No hagas viajes a corto plazo solo para cumplir con un requisito! Hazlos de una manera que impacte la eternidad, que sea una verdadera bendición para otras culturas y que fortalezca a tu iglesia.



Próximos pasos


El camino para enviar bien sucede un paso a la vez. Aquí hay tres maneras en las que puedes seguir avanzando:


  1. Aplica este recurso a tu propio contexto de iglesia utilizando la “Hoja de trabajo para desarrollar una estrategia saludable para viajes a corto plazo” (en inglés correspondiente.

  2. Tenemos más recursos sobre casi todos los temas abordados en estas páginas. En el área de Miembros del sitio web de Upstream, haz clic en la etiqueta “Short-term trips” (Viajes a corto plazo) para explorarlos todos.

  3. Tómate el tiempo para contactar a uno o dos líderes de otra cultura y pídeles que compartan sus experiencias honestas con los equipos extranjeros a corto plazo. Pregúntales qué encuentran útil y qué es perjudicial. Ten en cuenta estos conocimientos al desarrollar tus propios equipos a corto plazo.

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